domingo, 22 de mayo de 2016

La Cierna de la Vid

La Cierna o floración es el momento del ciclo vegetativo de la vid en que se abren las flores. La floración se produce en primavera y es muy importante porque determina el volumen de la cosecha. Tanto el frío como la lluvia pueden alterar el proceso de la floración, que dura aproximadamente una semana. Después de la cierna, es posible evaluar de manera estadística el número y el reparto de los racimos en las vides, saber si la naturaleza se ha mostrado demasiado generosa o si su repartición puede ser desfavorable para alcanzar una buena madurez. Si la cantidad de racimos es excesiva, se procederá a un aclareo, operación que requiere mucho cuidado y que consiste en retirar racimos antes de la maduración (en verano), para que la cantidad y el reparto sean compatibles con el nivel de maduración deseado. Los viticultores acostumbran a contar 100 días desde la floración hasta la vendimia.





INFLORESCENCIA Y LA FLOR

Las flores se agrupan en inflorescencias. El zarcillo es una inflorescencia estéril (sin flores) que usa la vid para trepar ya que es una liana.

Las inflorescencias y zarcillos se disponen sobre los nudos en el lado opuesto al punto de inserción de las hojas; pero no todos los nudos llevan zarcillo o inflorescencia. Generalmente, las vides cultivadas tienen de una a tres inflorescencias por pámpano; la media es de dos inflorescencias. En los tres o cuatro primeros nudos del pámpano no existen ni inflorescencias ni zarcillos, después aparecen dos nudos consecutivos con inflorescencias; a continuación, otro nudo sin nada, otros dos nudos consecutivos con zarcillos, otro sin nada y así sucesivamente hasta el final del pámpano.

La flor es pentámera, es decir tiene cinco piezas en cada verticilo: cáliz, formado por cinco sépalos soldados e inapreciables; corola, compuesta por cinco pétalos soldados y formando un capuchón; androceo, órgano masculino formado por cinco estambres; gineceo, órgano femenino, formado por dos carpelos soldados y con dos óvulos en cada carpelo.

La floración comienza por la apertura de la corola por su base, liberándose los 5 pétalos que quedan unidos por su extremidad (caliptra o capuchón) y son proyectados por la distensión de los filamentos estaminales, liberando las anteras, el estilo y el estigma. 




La antesis, por lo general, empieza por la zona media de la inflorescencia, luego la base y, por último, la extremidad. Se considera plena floración cuando han liberado la caliptra el 75% y final de floración cuando todas las flores han abierto o están en vías de cuajado.

Cleistogamia: en algún caso, se produce la polinización y fecundación del ovario sin que se haya producido la apertura de la flor.

La floración puede escalonar durante 15 días y está favorecida por temperaturas de 20-25ºC y tiempo seco. El tiempo fresco y lluvioso puede dificultar la dehiscencia de los capuchones.

CICLO REPRODUCTOR

El ciclo reproductor requiere el concurso de dos años consecutivos; en el primero, se lleva a cabo la iniciación floral en las yemas y, en el segundo, cuando se desarrollan esas yemas, ocurre la floración y la transformación en fruto. Es decir, los racimos que se vendimian un año han sido iniciados a flor en el año anterior, en el interior de las yemas.

Después de la floración se produce la fecundación y, como consecuencia, la transformación de la flor en fruto, lo que se denomina cuajado. Cuando el número de flores que se transforman en fruto es anormalmente pequeño se dice que el cuajado ha sido malo o que ha habido “corrimiento”.

CORRIMIENTO / MILLERANDAGE


El corrimiento es producido en la fase de crecimiento y origina una mala fecundación de los racimos, favoreciendo la falta de desarrollo y hasta la caída de algunas bayas. Las uvas pequeñas (menores de 4 mm) reciben popularmente el nombre de granillas, granillones o uvas hueverinas. Las causas pueden ser constitucionales, patológicas, por problemas en la polinización y fecundación o razones fisiológicas provocadas por la irregular distribución de los glúcidos y azúcares, o incluso por la carencia de ciertos oligoelementeos (hierro, boro). Cuando este fenómeno se acentúa por las malas condiciones climáticas (frío, lluvia, exceso de agua en el suelo), puede provocar la pérdida de la cosecha. Sin duda las malas condiciones para la fotosíntesis (poca iluminación, temperaturas bajas) favorecen el corrimiento. Pero también esta demostrado que las plantas conducidas con mucho vigor, en poda corta, o los patrones vigorosos ayudan a esta alteración. Además, algunas variedades (merlot, garnacha) y ciertos portainjertos son proclives al corrimiento. El corrimiento o millerandage, a menudo se utiliza esta palabra francesa, puede considerarse como una limitación natural del rendimiento. Pero cuando su presencia es excesiva puede llegar a comprometer gravemente la producción de todo un viñedo y generar pérdidas en la cosecha de más de un 50 %. Precisamente para evitar el corrimiento se fueron eligiendo las vides hermafroditas en el viñedo primitivo, de forma que se eliminaron las dioicas: los machos porque eran infértiles y las hembras porque presentaban este problema de fecundación irregular.


miércoles, 18 de mayo de 2016

Elevar la altura de vegetación del viñedo incrementa la concentración de azúcar en la uva

Investigadores de CICYTEX (Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura) han llevado a cabo un estudio para comprobar el efecto que tiene la altura de vegetación de un viñedo sobre el rendimiento y calidad final de la vendimia. En concreto, se ha trabajado sobre un viñedo en espaldera en condiciones de riego no limitante de la variedad de uva blanca Cigüente. El cultivo de esta variedad, hasta ahora minoritaria, puede ser una alternativa muy interesante para el sector por sus cualidades enológicas.



Los resultados de este ensayo, ubicado en las Vegas Bajas del Guadiana, han constatado que existe una influencia clara de la altura de vegetación sobre la composición de la uva. Es decir, la mayor altura de vegetación en la espaldera incrementa la concentración de azúcar en la baya, bajo condiciones de alta productividad.

Según los datos obtenidos en el estudio, que se desarrolló durante las campañas de 2012, 2013 y 2014, el incremento medio de azúcar durante los tres años fue de un 6,19 %. Esto significa que aumenta también el grado alcohólico de los vinos y, por tanto, el precio de la uva.

Otra de las conclusiones a las que se ha llegado es que el desarrollo vegetativo mayor, provocado por la elevación de la vegetación, aumenta la productividad de la cepa a medio-largo plazo. Sin embargo, también aumentan las necesidades hídricas del cultivo.


En este trabajo se compararon dos tratamientos diferentes, tratamiento Control (un metro y medio de altura de vegetación) y Espaldera alta (dos metros), con idéntico riego no limitante para lograr altos rendimientos productivos. Entre los parámetros que se estudiaron están el contenido de azúcar de la uva, pH, acidez, longitud y peso de sarmientos, peso medio de la baya, peso de la madera de poda y número de sarmientos por planta, entre otros.

Premio José Luis Mesías de Investigación

Este estudio ha sido distinguido con el XXVI Premio José Luis Mesías Iglesias de Investigación sobre Viticultura y Enología.

Este galardón reconoce la mejor comunicación presentada durante las XXXVII Jornadas de Viticultura y Enología Tierra de Barros, celebradas en 2015. Sus autores son María de los Ángeles Bejarano, Luis Alberto Mancha, María del Henar Prieto, Esperanza Valdés, Daniel Moreno y David Uriarte.

El jurado ha acordado otorgar el premio al trabajo de CICYTEX por su calidad científica, por su contribución a la recuperación y puesta en valor de variedades tradicionales extremeñas y adaptación de modernas técnicas vitícolas a cultivos tradicionales.



viernes, 6 de mayo de 2016

Kosher, el vino "puro" elaborado según los requisitos de la ley judía

    La palabra hebrea Kosher ,palabra que procede del yidish (judío o hebreo), significa puro y se aplica a los alimentos y bebidas que han sido elaborados según los preceptos de la ley judía. 
    El vino, más que cualquier otra comida o bebida, representa la santidad e individualidad de la colectividad judía. Es usado para la santificación del Shabat así como del resto de festividades judías. En el Beit Hamikdash (Templo Sagrado) el vino fue volcado sobre el altar junto con los sacrificios. 
    En el caso que nos ocupa, la clave reside en que un rabino deberá comprobar y certificar que cada uno de los elementos del proceso productivo del vino se ha ajustado a la Kashrut o normas alimentarias hebreas.
  El exhaustivo protocolo de producción de vino kosher basado en la ley mosaica exige cumplimentar los siguientes requisitos:
  • Los tanques de fermentación del vino y todo el material de uso deben pasar un proceso de kosherización y tener un uso independiente para el kosher.


  • La totalidad de materias primas usadas en la elaboración del vino deben estar certificadas previamente por la ley judía (es decir, tener certificado kosher).
  • El proceso comienza con el llenado de agua tres veces de los tanques en intervalos de 24 horas.
  • Una vez que la uva llega a la bodega para ser volcada en la tolva, las manos de un rabino o persona competente para el proceder kosher, se convierten en las manos del enólogo siguiendo todas sus directrices, y el vino finalmente elaborado, puede ser aprobado como vino kosher.


    El vino es elaborado siguiendo la Ley Judía y bajo la supervisión del prestigioso Rabinato “OU” de Estados Unidos y de la Federación of Kashrut de Londres en estrecha colaboración con los Rabinos Locales de Jabad Lubavitch de Barcelona.

Condiciones generales:
  • Edad mínima de las cepas : 4 años.
  • Sin fertilizantes orgánicos.
  • Estricta higiene y condiciones de limpieza.
  • No se permiten bacterias añadidas, levaduras o enzimas.
  • La gelatina y la caseina están prohibidas en la clarificación.
  • Se permite la bentonita y el huevo de cáscara blanca, pero éste debe ser abierto y revisado por el rabino.
  • Sólo se permite usar nuevas botellas.
  • No se recogen las uvas al 7º año (año de Sabbath) y la tierra debe regenrarse.
  • El 1% de los beneficios obtenidos por el vino debe ser entregado para causas benéficas
  • Solamente Judíos respetuosos con el Sabbath y observantes de la ley están autorizados para vinificar y entrar física y visualmente en contacto con el vino.


     El vino kosher no sólo se producen en Israel, también tienen en varios viñedos españoles su origen inesperado. 
    La primera bodega española que destinó parte de su elaboración al vino kosher fue Bodrgas Capçanes en el priorat (D.O Monsant)


    A continuación os detallo algunas bodegas que elaboran vinos kosher en España.

Clos Mesorah

  Ana Aletà y Moisés Cohen regentan la bodega Clos Mesorah (“transmisión” sería su traducción del hebreo), que produce el vino homónimo en viñedos en la DO Montsant, en el Priorat catalán. Se trata de una estirpe familiar sefardí que hunde sus raíces en 1492, cuando los judíos fueron expulsados de España, y que vuelve al país de sus orígenes donde producen series limitadas que venden en EEUU, Francia, Italia, Israel y Sudamérica, o en los restaurantes “con estrella” “Arzak” y “Celler de Can Roca“.
   “Somos la única bodega kosher al cien por cien en España y en Europa”, explica Cohen, aunque sí hay algunas empresas que hacen con ese sello una parte de sus referencias o pequeñas series. “Fuera de Israel, que yo sepa, sólo hay dos o tres más” y precisa: “No es que hagamos vinos kosher. La bodega es kosher en sí, y por supuesto los vinos también lo son”.
    “Hacer vino kosher es una filosofía de vida. Una apuesta emocional y pasional" afirma.
Desmiente tópicos, por contra, porque “aquí no hay bendiciones, ni nada de eso. Esto no existe en nuestro vino kosher”, aunque sí respetan el calendario judío y su “ritmo lunar”, y deben contar, además, con una certificación en la que media un rabino. La UO (Unión Ortodoxa) es la agencia de certificación kosher más internacional, que certifica más de 400.000 productos de 80 países.



Freixenet

    Gonzalo López de Ceballos dirige el proyecto internacional de cava kosher de la firma catalana Freixenet. Hace 5 años lanzaron un cava premium al comprobar que en las bodas de Israel no se tomaban espumosos que no tuvieran ese sello y en muchos hoteles, incluso, estaban prohibidos los vinos no aptos para los judíos.
Israel, con 6 millones de personas “que consumen kosher”, era el primer mercado al que miraron, aunque también se fijaron en países con importantes núcleos de población judía como EEUU (con más de 3 millones), Francia (500.000) o Reino Unido (300.000), México, Panamá, Colombia y Argentina.


    Freixenet tiene una producción estable de 60.000 botellas de cava kosher al año, un segmento en el que se han introducido con fuerza distintas bodegas, incluso casas de champán francés (kosher) como Pommery, Drappier o Laurent Perrier.
López de Ceballos recuerda que hacer vinos kosher implica mayores dificultades que en el resto de alimentos y bebidas, porque requiere que se modifiquen hasta 150 elementos usados habitualmente en la enología, lo que hace de ellos unos productos orgánicos y de calidad excepcional, y con unos controles casi superlativos.

González Byass

    El grupo jerezano González Byass es otro ejemplo; en cada vendimia, recibe la visita de los rabinos de la certificadora London Beth Din. Su director, el rabino Akila Padwa y el Dayan Ehrentreu (“superior de rabinos”) supervisan de manera minuciosa el proceso de molturación de la uva en los lagares de Las Copas, cuentan desde la bodega.
    En 1998 embotellaron la primera partida del finoTío Pepe Kosher, aunque unos años antes se inició el proyecto con 100 botas de mosto seleccionado y que dieron origen a la solera de Tío Pepe Kosher.



    Actualmente se elaboran también en Navarra, Utiel-Requena, Penedés, Valdeorras, Ribera de Júcar, Madrid, Ribera del Duero, Alella y Rioja.

Webs consultadas:


sábado, 23 de enero de 2016

Cuánto cuesta una Bodega

   Conocer a fondo el proyecto y sus costos es tarea de expertos y puede impulsar el proyecto o ser argumento disuasorio.

   Los pasos a seguir y de qué forma éstos se desarrollan son los siguientes:

1.    Plan de negocio

   Lo primero y quizás la etapa más importante es dibujar un primer esbozo del plan de negocio. Se deben de definir las líneas maestras del desarrollo de la bodega en función de las ideas o preferencias del promotor, y de la experiencia de los consultores que realizan el trabajo, que aconsejan o dirigen al propietario en sus deseos. En esta etapa se debe determinar con toda claridad los siguientes aspectos:

            -Zona productora. Lo normal es que el promotor venga con una idea preconcebida del lugar donde desea establecerse, generalmente en función de sus orígenes o lazos familiares y en otros casos por la llamada de una zona productora de fama. En el primer supuesto, sería preciso evaluar las posibilidades vitícolas de la comarca y en caso de existir en ella viñedo, conocer su viticultura, climatología, variedades, edad del viñedo, rendimientos, etc.
   En el segundo caso, establecerse en una zona vitivinícola reconocida (p.e Rioja, Ribera del Duero o Priorato) puede tener algunas ventajas comerciales, al situarse debajo del "paraguas" de estas reputadas denominaciones de origen, pero por otra parte, también puede existir un inconveniente de carácter mediático, al ser más difícil conseguir destacar entre los vinos del entorno, que ya poseen fama y un desarrollo comercial más dilatado.



            -Volumen de negocio. Quizás este sea uno de los factores más complicados de definir, pues es clave para el desarrollo del proyecto acertar con la dimensión exacta del negocio. Claro está que siempre los comienzos son difíciles y que se debe empezar produciendo y comercializando poco vino para paulatinamente ir aumentando hasta alcanzar, al cabo de un período más o menos largo, la dimensión óptima de la bodega, donde se alcance su techo productivo, así como el del plan de negocio para que fue diseñada. Una vez alcanzado este objetivo, normalmente las ampliaciones no son casi nunca aconsejables, pues cuando se logra un equilibrio, bastante complejo (donde intervienen múltiples factores), aumentar la producción suele traer como consecuencia tarde o temprano un deterioro del planteamiento de negocio.

            -Plan comercial y estudio económico de rentabilidad. Con los datos anteriores conocidos, solo queda establecer un estudio económico-financiero de rentabilidad, basado en una valoración aproximada de las inversiones a realizar, con previsión de las diferentes fases en el tiempo y según necesidades, así como también en un plan comercial lógico, incluso ligeramente pesimista como factor de corrección, que defina el volumen o él tamaña de negocio al que nos hemos referido anteriormente.

2.    Proyecto técnico vitivinícola

   El siguiente paso sería desarrollar con detalle el proyecto técnico vitivinícola correspondiente, donde por una parte se deben establecer las condiciones óptimas para conseguir uva de la mayor calidad y personalidad posibles, y, por otra parte, realizar el diseño de la bodega con su dotación de maquinaria e instalaciones, realizando una valoración para su posterior ejecución.

   El proyecto vitícola deberá ser realizado por un especialista en viticultura, con suficientes conocimientos en esta materia, pero sobre todo con una clara visión en la producción de uva de calidad como materia prima para la elaboración de los vinos deseados.  En muy contadas ocasiones este proyecto o análisis de los viñedos se realiza con suficiente profundidad, lo que sería un grave error, pues nunca debemos olvidar que solamente con una buena vendimia se elabora un buen vino.



   Se puede contar con un viñedo ya existente que aporte la propiedad, que deberá ser minuciosamente estudiado con el propósito de establecer las correcciones oportunas para que los resultados en la producción de uva sean satisfactorios. Otra posibilidad puede estar en la adquisición de viñedos existentes pertenecientes a otros propietarios, debiendo buscar entonces viñedos viejos en las mejores condiciones posibles y con rendimientos suficientes para permitir su rentabilidad en el contexto del plan de negocio planteado.

   La última opción, puede consistir en la necesidad de establecer un nuevo viñedo, que a priori puede parecer la mejor solución, pues partiendo desde cero, se puede elegir el terreno más adecuado, su mejor orientación, porta injertos, variedades, sistemas de conducción, etc en la búsqueda de lograr una vendimia de suficiente calidad. El inconveniente es que por desgracia es difícil de conseguir a corto o medio plazo.

   En cuanto al proyecto de bodega, es muy importante que haya sido diseñada por un verdadero especialista, que conozca todos los problemas y soluciones que se plantean en la elaboración de vinos de calidad y sobre todo del tipo de vino que se quiere elaborar en cada caso. La primera función que debe cumplir una bodega es que sirva para elaborar vino en las mejores condiciones posibles, y mejor si su diseño influye en la obtención de mejores vinos, así como también en una mayor racionalidad en el trabajo y en el ahorro de mano de obra.



ANÁLISIS DE COSTES

   El coste de la bodega y del viñedo son muy variables, pues dependerán de muchos factores que hacen que éste aumente o disminuya de manera muy notable.
  
   En el caso de la bodega, dependerá del volumen de las instalaciones, así como de la calidad de la obra civil que se plantea. Por ejemplo, para una bodega de elaboración de vinos tintos de crianza, con una capacidad para elaborar unos 200.000 kilos de vendimia, la maquinaria e instalaciones enológicas puede oscilar sobre los 800.000 a 1.000.000 de euros, dependiendo del nivel técnico planteado. En cuanto a la obra civil, esta bodega precisará una construcción de unos 1.000 a 1.200 metros cuadrados, cuya valoración dependerá de la arquitectura que se quiera dotar, así como de los honorarios del arquitecto. Para una bodega sin alardes arquitectónicos, esta obra civil se puede presupuestar en torno a los 700.000 a 900.000 euros. Es decir, en total una inversión que oscila entre 1.500.000 a 1.900.000 euros.



   En cuanto al viñedo, plantearemos la opción de establecer un nuevo viñedo, lo primero que hay que realizar es la preparación del terreno, la cual incluye el desbroce, limpieza, el despedregado y el desfonde, esta partida suele costar en torno a 800 euros por ha, siempre que el terreno no presente dificultades significativas. Una vez que el terreno esté en las condiciones deseadas, se realiza la plantación, que suele oscilar entre 6.000 a 6.500 euros por ha incluyendo, además de la planta injertada, los protectores y tutores. Si en el proyecto vitícola se plantea intensificar el cultivo, hay que contemplar la instalación de sistemas de conducción, como puede ser la espaldera que suele costar entre 4.000 a 5.000 euros por ha, y un sistema de riego, cuya instalación costaría en torno a 3.000 euros por ha sin contar el cabezal. En total la inversión puede  alcanzar los 15.000 euros por ha.



   Además del análisis de costos del viñedo y de la bodega, en el estudio económico y financiero, también deben introducirse otros gastos imprescindibles para el feliz desarrollo del proyecto, y estos son los comerciales, de publicidad y de marketing, que vienen como consecuencia de los correspondientes estudios que previamente es necesario abordar, y por supuesto realizados por especialistas en estas materias.

FACTOR HUMANO

   Como cuestión no menos importante, está en una buena elección del personal implicado en las diferentes áreas de negocio, y sobre todo las personas responsables de las mismas: ingeniero agrónomo, enólogo, comercial y gerente; aunque en proyectos de pequeñas dimensiones, estas funciones se pueden agrupar en menos personas.



   El enólogo en la actualidad suele estar muy considerado dentro de la estructura de la bodega, pues es el responsable de la elaboración de los vinos y además cumple una función mediática en la comunicación del proyecto a los medios de información. Pero nunca se debe olvidar que sin ventas, el negocio es inviable, por lo que es de gran importancia contar con un buen comercial o gerente-comercial; en algunas bodegas de pequeño tamaño el enólogo también asume esta responsabilidad.




   Para terminar, en este tipo de negocio la rentabilidad casi nunca se debe buscar a corto plazo, sino más bien a medio o largo plazo, pues las sucesivas etapas por las que pasa el proyecto son siempre dilatadas. 

   En el mundo del vino se suele decir que el abuelo ("el bueno") es quien funda la bodega pasando muchas penalidades y estrecheces, el padre ("el cruel") la consolida con mano férrea y una economía de guerra, y los nietos ("el indolente") son los que disfrutan de los beneficios del negocio, y en muchas ocasiones incluso la venden, ignorando los esfuerzos de sus mayores y por falta de apego a la actividad de sus mayores.




jueves, 21 de enero de 2016

Estudio sobre el impacto de las emociones en el enoturismo

La Universidad de La Rioja y Ontañón Bodega-Museo investigan en los dos últimos meses el impacto de las emociones producidas por el vino tras una visita enoturística y su impacto en la intención de compra por los consumidores.


Concretamente se persigue medir el grado de aceptación por el mercado de un nuevo vino que actualmente se encuentra en fase de desarrollo.

En la investigación de Marketing integrada dentro del proyecto se analizará cómo las emociones producidas por el vino y las emociones producidas por las visitas enoturísticas afectan a la intención de compra de esta bebida y a la percepción de su calidad. También se estudiará el comportamiento de elección de los diferentes tipos de enoturistas ante este vino. 

El procedimiento consiste en que los encuestados realicen la visita enoturística tras las que se les informe de la colaboración entre la Universidad de La Rioja y Ontañón Bodega-Museo en el estudio de la aceptación de este producto. Seguidamente catan el vino y para finalizar rellenan una encuesta de unos 5 a 7 minutos de duración.

Fuente: Universidad de La Rioja (20/01/16)



miércoles, 20 de enero de 2016

Pruebas de defensa integrada del viñedo con agua ozonizada y electrolizada


El viñedo representa un sistema ecológicamente débil ya que, en las tradicionales prácticas de cultivo, el control de enfermedades, insectos y malas hierbas se efectúa mediante el uso repetido y continuado de productos químicos de síntesis que generan mecanismos de resistencia en los organismos objetivo, provocan la acumulación de residuos tóxicos en el medio ambiente y están relacionados con la aparición de algunas patologías graves en las poblaciones que viven en zonas vitícolas. 

Tratamiento fitosanitario 


En este estudio se evaluó el efecto de tratamientos con agua ozonizada y electrolizada en el viñedo frente a bacterias, hongos y levaduras presentes naturalmente en hojas y racimos.

Los resultados obtenidos demuestran que la sustitución de algunos tratamientos químicos con agua ozonizada o electrolizada, representa una alternativa válida a tener en cuenta con el fin de reducir el impacto medioambiental provocado por el uso masivo de pesticidas en los viñedos. 




FUENTE: 
Aida Raio1, Azzurra Feliciani1, Violetta Ferri2, Cristian Carboni2; 1Istituto per la Protezione Sostenibile delle Piante – CNR-Firenze, Italy. 2Industrie De Nora SpA, Milan, (Italia) (20/1/2016) 

viernes, 15 de enero de 2016

Épocas de poda en seco de la vid

     La poda en seco puede realizarse, siempre que no se haya producido alguna anomalía vegetativa (debido a heladas, pedrisco, etc, ), desde que se inicia la fase de reposo, hasta ligeramente pasada la fecha de brote. Dentro de este periodo de tiempo podemos distinguir 3 tipos de poda:


  • ANTICIPADA: Se realiza antes de que las hojas hayan enviado a los sarmientos gran parte de sus reservas y que éstas vayan bajando hacia los brazos y troncos. Debido a esto se producirá un debilitamiento en la cepa por lo tanto el brote será tardío y de forma menos vigorosa. Cuanto más adelantemos la poda mayor será el debilitamiento y el retraso. Este tipo de poda puede tener aplicación en zonas de veranos largos, variedades de madurez precoz y muy vigorosas, cuando sean muy probables las heladas primaverales.


Inicio fase de reposo
    Poda anticipada
  • RETRASADA: Se realiza cuando ya se ha iniciado el brote. Con ella se elimina gran cantidad de reservas ya movilizadas por la planta, por lo tanto debilitará y retrasará el brote de las yemas. El debilitamiento es menor que el ocasionado por la poda anterior. Tiene aplicación cuando se quieran preservar a los brotes de los daños de las heladas tempranas y en zonas de veranos largos. También se recomienda retrasarla todo lo posible cuando existan casos de enfermedad por hongos de madera( en el caso de Eutipiosis,( Eutypa lata)), ya que el hongo decrece hacia final del invierno.

Inicio del brote
  • EN ÉPOCA NORMAL: Se realiza desde la caída de la hoja hasta la iniciación del lloro. Es la poda de los meses centrales, la que priva a la cepa de menos reservas, por ser este el período cuando puede considerarse nulo el movimiento de las mismas. Dentro de esta poda, a igualdad de todas las otras condiciones, la poda temprana retrasa el momento de la brotación, mientras que la poda tardía la adelanta un tanto. Teniendo menores disponibilidades de vida activa las primeras, respecto a las segundas, la nutrición o alimentación de sus distintos órganos, principalmente la madera y el fruto, serán proporcionalmente inferiores al de una poda tardía con un mayor debilitamiento de la planta. A primera vista, una poda temprana debe inducir a una menor producción que una poda tardía, con mayores posibilidades de reservas y producción, pero como el aumento de cosecha también debilita, quedan prácticamente compensadas en ambos casos los efectos de la poda, si bien es aconsejable no empezar la poda del viñedo siempre por la misma parcela, si no alternando en todos ellos.
Poda temprana


Poda tardía